La Fundación Diocesana de Enseñanza Manuel Siurot ha celebrado en la mañana de hoy la jornada de clausura del curso escolar, un encuentro en el que ha participado todo el claustro de profesores, junto al personal de administración y servicios de los tres centros educativos de la Fundación, para dar gracias a Dios por el camino recorrido durante este año académico.
La jornada comenzó con un momento de acogida, que dio paso a una oración inicial, poniendo en manos del Señor los frutos del trabajo realizado y agradeciendo su presencia a lo largo de este curso.
A continuación, los participantes vivieron una Conversación en el Espíritu, organizada por grupos, en la que compartieron experiencias, inquietudes y motivos de esperanza surgidos durante el año. Posteriormente, se celebró una puesta en común de las principales reflexiones, favoreciendo la escucha y el enriquecimiento de nuestra comunidad educativa.
Tras un momento de convivencia durante el desayuno, tuvo lugar un emotivo homenaje a los profesores y al personal de administración y servicios que este curso culminan su etapa profesional con la jubilación. La Fundación quiso reconocer públicamente su entrega, dedicación y valiosa contribución a la misión educativa y evangelizadora desarrollada durante tantos años.
La jornada concluyó con la celebración de la Santa Misa, presidida por nuestro obispo, Mons. Santiago Gómez Sierra, y concelebrada por el director general de la Fundación Diocesana de Enseñanza Manuel Siurot, así como por don Rufino y don Sebastián, capellanes del Centro de Formación Profesional Nuestra Señora de las Mercedes, de Bollullos Par del Condado, y del Colegio Diocesano Sagrado Corazón de Jesús, respectivamente.
Durante la Eucaristía se dio gracias a Dios por los dones recibidos a lo largo del curso, se pidió por toda la comunidad educativa y, de manera especial, por quienes inician una nueva etapa tras su jubilación, para que el Señor siga acompañando sus vidas.
Con esta jornada, la Fundación Diocesana de Enseñanza Manuel Siurot pone el broche final a un curso marcado por el compromiso, la vocación de servicio y el trabajo de toda la comunidad educativa, renovando su misión de ofrecer una educación integral inspirada en los valores del Evangelio y afrontando con esperanza los retos del próximo curso.






